Quique Felman habla tras su detención en EE. UU.

El periodista argentino Enrique “Quique” Felman contó hace poco su traumática experiencia tras ser detenido en Estados Unidos. Estuvo 13 días en el centro llamado Metro West y relató condiciones muy particulares: pasaba sus días en un pabellón con 40 literas, disfrutando de tres comidas diarias, agua caliente, teléfono público y hasta una tablet para ver películas. Imaginate eso.

Felman, en sus declaraciones, acusó a un empresario argentino relacionado con el juego de estar detrás de un esquema que llevó a varias personas, incluidos futbolistas conocidos, a hacerse deudas en el extranjero. La idea era simple, pero peligrosa: te ofrecían un viaje a Las Vegas con todos los gastos pagos y un crédito para jugar, que en su caso fue de nada menos que 300.000 dólares. Además, si perdías, supuestamente, la deuda quedaba cubierta por ellos. Un sueño que se transforma en pesadilla.

Durante su tiempo en la ciudad del juego, Felman explicó que se sentía atrapado. Cuando ganó en la ruleta, le incentivaban a seguir jugando: “Era más fácil seguir apostando que pararse”, comentó. Y cuando los organizadores dejaron de responder por las pérdidas, la situación se tornó crítica. Resulta que, aunque uno piensa que está ganando, en el fondo te empujan a perder hasta el último centavo.

En relación a su viaje a EE. UU., Felman recibió un aviso de que sería mejor no realizarlo, ya que el organizador había tenido un problema con el casino y se creía que esta deuda prescribía a los seis años. Sin embargo, él decidió hacer un crucero familiar para complacer a su hija. ¿Qué pasó? Al llegar a Miami, lo detuvieron por una orden de arresto vinculada a su deuda. “De haber sabido que iba a pasar esto, hubiese cancelado el viaje”, dijo.

Tras los días de detención, su abogado logró negociar y la deuda baja de los 135.000 dólares originales a 120.000 más 15.000 de honorarios legales. Y sí, el dinero para resolver la situación vino del organizador de aquel esquema que lo llevó a este lío en primer lugar.

Felman se defiende. Asegura que no fue intermediario para captar jugadores, aunque le han hecho propuestas para hacerlo. Revela que hay unas 400 personas que atraviesan situaciones similares y que algunos exfutbolistas estarían en peores condiciones que él. “Fuimos víctimas”, dice, enfatizando que confiaron en el esquema por referencias de gente conocida. El impacto emocional es fuerte; cuando uno cree que está todo bien, a veces te encuentras en la cuerda floja.

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